En el mediodía del miércoles 20 de julio la comunidad rivadaviense despidió al artísta plástico cuyos restos mortales fueron velados durante la mañana en el Salón Blanca Coyne del Palacio Municipal.
El Intendente Municipal Dr. Javier Reynoso, otras autoridades, amigos y público en general se hicieron presentes en el Palacio Municipal para homenajear al rivadaviense que proyectó su arte a nivel internacional
Por la mañana el mandatario comunal había llevado la bandera nacional al mastil central de Plaza Colón donde la izo a media asta en señal de duelo que se prorrogará por dos días en memoria del artista
La capilla ardiente se inició alrededor de las 8 de la mañana y duró hasta pasado el mediodía. La conexión de Angel Garzo con el arte en sus diferentes versiones fue tan importante que por el lugar de América que uno transite encontrará algo que fue creado por él, además de ser quien diseño el escudo que identifica al Distrito de Rivadavia y muchas obras que pueden verse en la Parroquía San Bernardo, Plaza Colón, el Vivero Municipal y muchos otros sitios públicos. Todo esto sin nombrar los trabajos que realizó para reconocidas revistas y marcas de otras épocas.
Ya con los restos mortales en el Cementerio Tradicional, fue el Intendente Javier Reynoso quien tomó la palabra para agradecer a Garzo en nombre de la comunidad por su arte y además contar que el propio artista había dejado diseñado su última morada en la necropolis local la cual sera levantada tal cual el artista la pensó y dibujó.
Además y como dato importante, Reynoso señalo que en el deseo de Garzo (quien no tenía familiares) estaba la donación al municipio de su casa para que sea transformado en un Museo de toda su obra “haremos posible junto a la ayuda de todos el deseo de Angel” dijo muy emocionado el mandatario comunal.
También su gran amigo, Jorge Pablo Rosolen se refirió a Ángel contando “tanto Carla (Durán) como los demás empleados de la Estación de Servicios YPF del Centro le han agregado años a Angelito por el cuidado que le brindaban a diario en cuanto a su alimentación y con los remedios que necesitaba”
Rosolen se refirió a algunos momentos vividos en sus encuentros con Garzo y dijo “No tengo dudas que a su manera fue feliz, porque vivió como quería y no necesitaba más que eso”
El gran artísta rivadaviense que siempre destacó a la ciudad de América y sus habitantes en tantas creaciones ya descansa en el Cementerio tradicional. Dejó con su paso por esta vida donde su legado y sus huellas en cada trabajo realizado, eso es cultura y por eso nuestro homenaje deberá ser como dijo Jorge Pablo Rosolen “hacer trascender generación por generación su obra”
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