La seria denuncia de Padres Organizados que golpea fuerte a Axel Kicillof


El gobierno nacional, supuestamente impulsado por la provincia de Buenos Aires, busca instalar en todas las escuelas medidores de CO2. Padres Organizados cuestiona la falta de argumento técnicos y advierten por una forma de limitar la presencialidad. También alertan por uso de fondos públicos

El enfrentamiento entre los grupos de Padres Organizados y el Gobierno no se limita a la discusión sobre la vuelta a la presencialidad de las clases. Ahora, la disputa se centra en la forma de medir las condiciones sanitarias y ambientales de las aulas.

Desde esas organizaciones de autoconvocados, denuncian la intención oficial de imponer el uso de medidores de CO2 en todas las escuelas como una forma de regular los parámetros para el dictado de clases, a la vez que ponen bajo la lupa el proceso de compra y armado de estos equipos.

Si bien el cuestionamiento general apunta a las autoridades nacionales, señalan como impulsor de esta iniciativa al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, en un intento de querer extender su política sanitaria al resto del país.

Además, la discusión por este tema suma una batalla más contra el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, ya que la ciudad de Buenos Aires impulsa la colocación de filtros de aires en las aulas que lo necesiten y no de medidor de dióxido de carbono.

Por este motivo, Padres Organizados elaboró un extenso y detallado informe sobre este problema.

“Lo que sucede en CABA es un caso testigo de una situación que está invisibilizada. Están tratando de imponer en todo el país una política del gobierno bonaerense que no tienen fundamentos técnicos que la avalen” señaló a MDZ, Débora Vasallo, responsable de informe que cuestiona la iniciativa oficial.

“Teniendo en cuenta que la transmisión por aerosoles requiere la mayor ventilación posible y que a nivel internacional hay acuerdo en cuanto a relegar el confort y la eficiencia energética para privilegiar la ventilación. En este sentido consideramos que el énfasis en la utilización de estos medidores no se ajusta a tales criterios y entendemos que se está haciendo un uso ineficiente de las partidas presupuestarias de las Cooperadoras Escolares, en particular, y de los dineros públicos, en general”, dice el documento de Padres Organizados.

La organización señala que la actualización del Protocolo realizada por el Consejo Federal de Educación nacionaliza una serie de políticas implementadas en la provincia de Buenos Aires desde junio de 2021. Explican que esta estrategia quedó evidenciada en declaraciones realizadas por el ministro de Educación, Nicolás Trotta, en los últimos días.

El 8 de julio las Cooperadoras Escolares de la Ciudad de Buenos Aires fueron convocadas a un encuentro virtual. La reunión, según Padres Organizados, tenía por objeto asesorar a los cooperadores acerca de la transmisión del covid-19 por aerosoles y la importancia de los medidores de CO2.

“En primer lugar, expuso el doctor Jorge Aliaga, quien comentó ser responsable de la venta realizada al gobierno de Axel Kicillof por un total de $ 600.000.000.

En su exposición, Aliaga también criticó al GCBA al señalar que poner filtros es la última cosa que hay que hacer. Primero tiene que medir, después ayudar a ventilar y, por último, uno podría colocar filtros para eliminar aerosoles”, dice el documento.

Agrega que, en ningún momento, el especialista brindó información que permitiera corroborar que ese no había sido el procedimiento realizado para habilitar las clases presenciales en CABA.

Según Aliaga, si en un aula la medición de CO2 es de hasta 700/750 ppm, la renovación de aire es adecuada para minimizar la posibilidad de contagios. De superar ese valor y no poder incrementar la ventilación no se debería continuar el dictado de clases.

Las consultas de los cooperadores comenzaron a focalizarse en la normativa que debía cumplimentar un medidor para su adquisición.

Según el informe, Aliaga respondió: “No hay normativa en Argentina hoy, así que en principio no hay nada que obligue a que haya un equipo certificado.”

Por otra parte, hacia el final del encuentro, surgió la propuesta de compra comunitaria de los insumos necesarios para el armado de medidores de CO2 con alumnos/pasantes del colegio Mariano Acosta.

En el informe se detallan distintos cuestionamiento a la estrategia oficial. Estos son los puntos principales:

+ Ese día (el 8 de julio) se informó un costo de $7.500, a la fecha se comunica de entre $10.000 y $12.000. La semana siguiente esta iniciativa estaba en los medios.

Tanto Página12 como Tiempo Argentino publicaron artículos informando que los organizadores proyectan armar una cantidad mínima de 1.200 unidades. Esto implica una compra valuada en $14.400.000.

Según declaraciones de un miembro de la cooperadora del Mariano Acosta [el gobierno de la Ciudad se niega a proveer los medidores de CO2 porque] “muestran cuando la presencialidad es riesgosa”.

+ El 20 de julio el ministro de Educación Nicolás Trotta publicó en su cuenta de Twitter refiriéndose a las acciones de la 108° Asamblea del Consejo Federal de Educación (CFE) que, en la Guía para instituciones educativas, respecto a condiciones y recomendaciones para habitar la escuela, se recomienda la utilización de filtros MERV 13 y el uso de medidores de CO2 como herramienta pedagógica y sanitaria. Este último punto replicaría la política ya implementada en la provincia de Buenos Aires por el gobernador de Axel Kicillof, anunciada el 24 de junio en General Las Heras. Allí se presentó un video explicativo sobre la utilización de los medidores de CO2, material pedagógico para trabajar en clase y los manuales de uso para su descarga.

+ “La incorporación a los protocolos vigentes como medida recomendada por parte del CFE es el espaldarazo final en una campaña que promueve la compra de estos dispositivos que, según sus promotores, son necesarios para hacer del aula un entorno seguro. Esta iniciativa se está replicando en las provincias. Uno de los autores de la Guía es el doctor Jorge Aliaga”, dice el informe

+ Al instalarse el tema en la agenda pública se consultó al Ingeniero en Seguridad Ambiental Carlos Alberto Rodríguez quien nos informó que “un medidor de CO2 es un instrumento útil pero no prioritario cuando se cumple con las pautas relacionadas a la ventilación cruzada. Es decir, ventanas permanentemente abiertas en puntos opuestos del aula o, de no ser así, la apertura de una puerta que garantice la circulación cruzada de aire. Disponiendo de un plano que contenga el área de las ventanas y las dimensiones del ambiente, la cantidad de renovaciones de aire por hora pueden calcularse. Lo importante es que se haya evaluado que exista esta condición. Si ya fue realizada la evaluación, la condición existe y se mantiene la circulación de aire permanente no es necesario. Un medidor de CO2 sirve sólo de guía, pero carece de sentido cuando las condiciones garantizan el cumplimiento del protocolo y con ello la ventilación”.

+ En relación con la inexistencia de legislación regulatoria en el país Rodríguez advierte que “cuando no existe tal requisito debe contemplarse lo que se aplica internacionalmente, y de hecho ningún profesional serio utilizaría un instrumento sin homologación (testeado para cumplir estándares técnicos y de seguridad) y menos aún sin calibración (para que los valores obtenidos sean los reales), pues en ese caso no tendrían ningún valor esas mediciones ni las acciones que de allí se desprendieran. Importar componentes y ensamblar instrumentos por personal no calificado y sin conocer la técnica del fabricante puede tener como resultado un elemento cuya utilización no tenga ni valor ni sentido, máxime cuando se pretende usarlo como condicionante para el dictado o continuidad de clases en un aula. Es, de mínima, irresponsable”.

+ Con relación a la medición en sí misma, nos aporta documentación y agrega “para saber cuál es la concentración de CO2 adecuada en un aula primero se debe conocer cuál es la concentración al aire libre. Luego de medir la calidad del aire exterior se debe adicionar la medida de calidad del aire correspondiente a la actividad a realizar para conocer cuál es el límite teórico aceptable”. Existe acuerdo internacional acerca de que la concentración de CO2 al aire libre en zonas con poca polución es de alrededor de 417 ppm, pudiendo ascender en zonas urbanas hasta las 700 ppm.

+ En las categorías de calidad del aire, la primera se aplica a hospitales, clínicas y laboratorios; la segunda, corresponde a las escuelas. En la primera categoría deben adicionarse 350 ppm a la medición de concentración de CO2 al aire libre, mientras que para la segunda categoría deben adicionarse 500 ppm. En este caso el límite teórico es de 917 ppm en zonas de aire limpio y de 1200 ppm en zonas urbanas.

+ Si tomamos como punto de partida esta información y la comparamos con el planteo inicial de Aliaga, quien sostiene que la medición no debe superar las 750 ppm de CO2, ningún aula estaría en condiciones de ser habitada. Hasta un hospital tendría una medición teórica inhabilitante de 767 ppm de CO2.

+ Debe entenderse que lo que se busca es deducir cual es el aporte de CO2 exclusivamente por exhalación, para interpretar correctamente si existe adecuada ventilación. A su vez, al plantear esta medición en ningún momento se evalúa el impacto del uso correcto de tapabocas, mucho menos el uso de doble barbijo, dando por sentado que la emisión de aerosoles es un estándar no mitigable con el mantenimiento de los actuales protocolos.

+ En cuanto al tema de los sistemas de filtrado del aire y la diferencia entre los MERV 13 recomendados por el CFE y los HEPA colocados por el GCBA, el ingeniero Rodríguez aclara que “MERV es la sigla que representa la calificación de eficacia de un filtro, que varía de 1 a 16. MERV 13 o más (o ISO ePM1) son eficientes para capturar el virus SARS COV 2 presente en el aire. Sin embargo, los filtros de partículas de aire de alta eficiencia (HEPA) son más eficientes que los filtros MERV 16, por lo que si tuviera que realizar una recomendación no dudaría en optar por la utilización de filtros HEPA”.

+ Buscando precios a nivel local, encontramos en Mercado Libre disponibilidad de medidores de fabricación nacional, sin homologación, por $ 7.200. En relación con los importados, homologados, el precio oscila entre $ 14.999 y $ 32.000. En el sitio web tiendamia.com, un medidor de CO2 homologado y calibrado de origen tiene un costo de $ 4540 incluidos el impuesto PAIS y las percepciones de AFIP. Teniendo en cuenta los costos de envío su precio total asciende a $ 8650, un 28% menos que el costo de las partes para ensamblarse en escuelas técnicas.

+ Sobre el precio pagado por los medidores de CO2 por el gobierno de la provincia de Buenos Aires, de acuerdo con la información oficial se pagó un precio unitario de $18.181,80. En Alibaba esos medidores cotizan a $ 5.609,45.

+ Presentar el armado de medidores de CO2 para las Cooperadoras Escolares de CABA como la alternativa más económica a la que estas pueden acceder es una falacia. Esta situación se agrava porque la necesidad de su adquisición se creó artificialmente en una reunión que se suponía informativa y solo beneficia a quienes están gestionando esa compra, entre ellos su cara visible, el doctor Jorge Aliaga.


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