Cadena de la soja. Un sector clave para generar empleo y exportaciones


El comercio mundial de la soja es altamente competitivoEl comercio mundial de la soja es altamente competitivo

Es bien conocida la frase de Albert Einstein: “Si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo.” Agrego la también célebre frase de Winston Churchill: “Nunca desperdicies una buena crisis”. Es el momento de cambiar el paradigma de la Argentina, salir de la crisis hacia adelante y hacer una fuerte apuesta a convertirnos en un importante país agroindustrial, sepultando el nefasto y falso debate “campo versus industria”. Las cadenas agroindustriales somos ambas cosas.

En los últimos años se dejó pasar una oportunidad en gran parte porque se generó un peso fiscal tan enorme sobre la cadena de soja que se cumplió la famosa curva de Laffer la cual enuncia que cuando las alícuotas son demasiado altas, la recaudación termina siendo menor. En el caso de la soja, un nivel de impuestos y retenciones tan altas estancó la producción. Con precios menores, cayó la producción y se redujo la recaudación.

Para medir el fracaso basta ver lo que pasó en Brasil. En los últimos diez años estuvo cerca de duplicar su cosecha, mientras la nuestra no creció.

Soja. Entre lo probado y lo que vendrá

La oportunidad sigue estando ahí. Si definimos políticas inteligentes el impacto será enorme. El trabajo de FADA, con el aporte de Acsoja, sobre este tema incluye una propuesta superadora y que no impactará en el ingreso fiscal del Estado y permitirá al país aumentar exportaciones, con trabajo y bienestar.

A esto hay que sumar la necesidad de generar aún más mano de obra, y ello requiere el desarrollo de una industria alimenticia y de biocombustibles exportadora que nos aleje del modelo perimido de granero del mundo y nos lleve a uno mucho más inclusivo de supermercado y surtidor verde del mundo.

Pero no jugamos solos, el mundo cada vez protege más el trabajo local: es crítico tener políticas activas que equilibren la cancha, apuntando a que se generen inversiones en agregado de valor y en producción de insumos con mayor tecnología. Esto, lamentablemente, no viene sucediendo en los últimos años con la reprimarizacion de las exportaciones y el desincentivo en inversiones y en tecnología.

En la medida que avancemos en nuevos eslabones de industrialización, diversificaremos destinos de nuestras exportaciones y las incrementaremos, reduciremos volatilidad en los precios y generaremos empleo sustentable y de calidad, pero además en beneficio del productor que encontrará demanda y mejores condiciones para vender sus productos todo el año. El productor es el eslabón central de la cadena sojera, hay que darle previsibilidad para que produzca más y mejor.

También necesitamos incrementar la productividad con mayor inversión en tecnología, con una nueva ley de semillas, incentivos a fertilizar y el aumento de las inversiones en riego, además, de fomentar un serio trabajo en seguros agrícolas. En el caso de no contar con una nueva ley de semillas se debe promover un sistema consensuado que nos permita el acceso a las nuevas tecnologías.

Un tema clave es el cuidado del medio ambiente a través de las buenas prácticas agrícolas y la implementación de estándares de carbono neutro y formas de respetar plenamente la ley forestal. Debemos poner cada vez más foco en este punto, nos permitirá distinguirnos de otros competidores y acceder a mercados premium. Nos exige ser más proactivos en el respeto a la naturaleza y duros con quienes no cumplen con razonables estándares, preparándonos para la certificación, una exigencia que se viene.

La infraestructura exportadora es crítica. Incluye accesos a terminales, conectividad rural, trenes y la hidrovía como autopista exportadora.

Destaco el ámbito del Consejo Agroindustrial Argentino que permite a todo el sector presentar una propuesta seria y superadora y que ha logrado un importante apoyo de todo el espectro político, comenzando por el gobierno nacional. El camino es el consenso y debemos seguir trabajando. El país tiene un gran porvenir. Solo depende de nosotros.

El autor es presidente de la Asociación de la Cadena de la Soja (Acsoja)

Por: Luis Zubizarreta

Vía: Diario La Nación


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